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La fuerza de la mujer  en la lucha por  sus derechos 

La lucha por los derechos de las mujeres en la construcción de una sociedad más igualitaria

8M

Breve análisis 

Rocío Aliaga Huentrutripay 

Publicado: 2020-03-09


Todos los años se conmemora el día de la mujer en todos los países del mundo. Pero en esta ocasión este día ha marcado una diferencia indudable, entendiendo el contexto social y político que vive Latinoamérica como respuesta al sistema neoliberal opresor de la economía de mercado. Siendo nosotras las mujeres las más perjudicadas. Muchas veces nos hemos visto sometidas a una lógica patriarcal que nos impide poder desarrollarnos como sujetos de derecho. Y de esto se trata todo esto, el mayor descontento que desencadena en una injusticia de los derechos que muchas veces nos han sido negados. 

Generaciones tras generaciones han vivido durante años en el más recóndito silencio. Buscando sentido a múltiples violencias injustificadas, de las cuales han sido víctimas. Desde las religiones, políticas y discursos basados en el sometimiento de la mujer a otras formas de disminuir la libertad de expresión y acción, también en los espacios públicos, suceden la mayoría de acosos callejeros, en donde diariamente se han denunciado estas conductas que violentan a la mujer y no la permiten poder transitar con total libertad a todas horas. La violencia que se muestra en múltiples formas ha sido la responsable de que cada vez haya más mujeres de todas las edades exigiendo lo justo. Desde lo más inmediato como es la violencia física, la violencia psicológica que día a día va perjudicando el bienestar mental de la mujer. 

La violencia simbólica que se expresa bajo formas imperceptibles que dañan directamente la autoestima y su integridad, son tantas las violencias que hemos venido viviendo, tantas las muertes que hemos cargado de mujeres que han perdido la vida, asesinadas, violadas, maltratadas, y abusadas que la impotencia es tremenda, y tan grande que nos lleva a las calles a gritar muy alto lo que nos corresponde como seres humanos, mujeres. Sabiendo y teniendo presente la diversidad de la cual estamos hechas. Considerando que las necesidades que tenemos son distintas en todos los casos. 

Este año en Chile se han convocado mujeres de todas las edades a la marcha más masiva de todos los años de conmemoración. Este 8M como se le denominó ha sido un día tremendamente intenso debido a la gran convocatoria que repletó las grandes alamedas de Santiago de Chile, la ciudad capital en donde se concentra la mayor cantidad de gente, y por su puesto en un lugar simbólico que se ha nombrado como la “Plaza de la Dignidad” ex-Plaza Italia. 

Con cantos, pancartas, reflexiones múltiples que no dejan ninguna duda alguna que las mujeres estamos siendo conscientes de nuestros derechos, de nuestros espacios, tenemos muy claro las luchas que se deben dar, las luchas por las cuales seguir persistiendo hasta que se escuchen nuestras demandas que no son pocas. En Chile desde el 18 de octubre de 2019 ha comenzado un movimiento social que no dejado indiferente a nadie, se ha producido una apertura de conciencia que ha provocado una crisis total del sistema, siendo cuestionado desde las bases, un sistema que ya se veía venir, en donde las estructuras de poder están siendo abiertamente cuestionadas. Y esto ha permitido que la mujer se posicione en el lugar que le corresponde, ha sido una instancia propicia comenzar a reclamar los derechos legítimos que todo individuo debería poseer. Nosotras las mujeres siempre hemos sido todo a la vez, hemos cargado durante mucho tiempo con responsabilidades que no son nuestras, y que pueden ser compartidas.

La mujer indígena en particular es responsable de perpetuar la cultura mediante la transmisión del conocimiento de generación en generación. Así la cosmovisión es compartida y vivida por todos los miembros de la comunidad, en este caso la mujer indígena lucha directamente por el territorio, porque el territorio simboliza un todo, el eje principal para poder vivir en equilibrio con nuestra madre tierra, si el territorio se ve usurpado, entonces la lucha es más fuerte. 

La represión brutal hacia los pueblos indígenas y en especial a la mujer indígena es algo que debe cambiar, debemos luchar por la no discriminación, por los hechos de asesinatos que han quedado en la impunidad de mujeres que son activistas y defensoras del territorio y la cultura, debemos seguir luchando por el reconocimiento y la libre determinación de nuestros pueblos, nuestros pueblos indígenas y nosotras mujeres indígenas también podemos impulsar un feminismo, que pueda garantizar los derechos de las mujeres, la dignidad y el respeto. Este feminismo debe ser construido desde la propia cosmovisión de cada pueblo, considerando las necesidades propias que tenemos como mujeres indígenas. Sólo así podrá existir un feminismo que provenga desde la propia mujer indígena, reivindicando a todo nuestro legado ancestral.


Escrito por

Rocío Aliaga Huentrutripay

Mujer, Filósofa, Mapuche. Defensora de los Derechos Humanos


Publicado en

Rakizuam

"Escribo con la fuerza de las palabras, con el intelecto, escribo con el cuerpo y el pensamiento, escribo para cuestionar, escribo... "